Desde que hablé con Christian sufro menos por el resultado de hoy

Domingo 25 octubre 2015– Christian, 28 años, es taxista, vive con una diabetes severa que no atiende y tiene claro a quién votar hoy, 25 de octubre de 2015, en la segunda vuelta de las elecciones generales en Guatemala.

– A Jimmy, por supuesto.

Su afirmación, que acompaña con una gran sonrisa de victoria, viene reforzada con una señal que apunta a una pegatina del partido FCN Nación, colocada en el extremo superior del parabrisas de su carro blanco.

– ¿Y por qué le apuesta a Jimmy?, quiero saber.

-Porque es humilde y honesto, responde sin pensarlo.

-Pero recuerde que es actor, añado a la conversación

-Pues si nos falla, si luego resulta que no es honesto con nosotros, le echamos.

Christian, un joven emprendedor de clase humilde, que no puede controlar su pasión por las bebidas azucaradas que le están matando, que cada día tiene que trabajar todas las horas que sean necesarias hasta que las cuentas le cuadren, que sigue a Jimmy antes de que el propio candidato soñara estar donde está… Ese Christian se siente con el poder incuestionable de poner fin al mandato de un presidente que él mismo va a colocar en el gobierno.

A partir de esa conversación, que se dio unas semanas después de la primera vuelta electoral, el 6 de septiembre, sufro menos con el resultado de hoy. Sin duda, en torno a Jimmy surgen más preguntas que respuestas, más miedos que expectativas, más drama que humor. Aún así, según las últimas encuestas de Prensa Libre y ContraPoder, esas incógnitas parecen no desanimar al electorado, que no confía en Sandra Torres y que se inclina de manera clara por Jimmy Morales, comediante, productor, hombre corriente, como la gran mayoría que le votará y que se ha creído su papel “humilde” y “honesto”.

Desde que escuché a Christian sufro menos, porque desde entonces no he parado de oír ese mismo argumento: “Si no cumple le echamos”. Guatemaltecos y guatemaltecas han conocido el poder de ejercer ciudadanía. Si bien aún están en un punto incipiente en cuanto a articulación y propuestas, saborearon desde el principio la miel más compleja de alcanzar: presionar hasta deponer a un presidente y a una vicepresidenta. Hay que decir que se dieron numerosos aspectos -muchos de ellos desconocidos para la mayoría de mortales- que confluyeron hacia ese final celebrado de Otto Pérez Molina y Roxana Baldetti imputados y encarcelados. Pero nadie cuestiona el rol de la sociedad despierta de Guatemala, una sociedad que tiene todo el gran reto generacional de dinamitar un sistema corrupto y anclado en la desigualdad.

Jimmy Morales también debe saberlo. Debe saber que si va a jugar un papel antagónico al que está representando, se la juega. Quienes probablemente le suban hoy al poder, lo bajarán. Sin sentimentalismos. Sin apegos férreos a un líder que les decepcionó y demostró ser como el resto una vez que probó el poder.

Buf, menos mal que hablé con Christian. Si no, estaría sufriendo por el resultado de hoy.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Desde que hablé con Christian sufro menos por el resultado de hoy

  1. Arturo dijo:

    Estupendo el artículo Olga. Por lo que dice explicitamente y por la sutileza con la que grita lo que prefiere callar.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s